La mujer gestante 0

La investigación en materia de dietética y nutrición ha demostrado la considerable influencia positiva que tiene una alimentación equilibrada sobre el curso del embarazo.
Una alimentación racional en esta etapa fisiológica de la vida femenina es la mejor ayuda para prevenir alumbramientos prematuros, abortos e incluso problemas ligados al desarrollo del recién nacido como puede ser la disminución de peso o de talla, menor resistencia a las infecciones, malformaciones fetales etc. Todo esto ha llevado a asegurar que es imprescindible un adecuado estado nutricional, olvidándose del mito: “hay que comer por dos” sino “para dos”.

NECESIDADES NUTRICIONALES

Proteínas: si la mujer sigue una dieta variada y suficiente, asegura una buena calidad y cantidad de proteínas.

Hidratos de carbono: deben constituir la principal fuente de energía ya que son rápidos y eficazmente transformados en energía.

Lípidos: la cantidad y la calidad de los lípidos consumidos deben ser las mismas que en cualquier otra situación fisiológica aunque debe tenerse en cuenta durante el embarazo la necesidad de ciertos ácidos grasos para la formación del sistema nervioso y la retina, de ellos el docosahexanoico (ácido graso poliinsaturado de la serie omega-3). Se garantizará el aporte de este ácido graso incluyendo en la dieta una adecuada presencia de pescado.

Vitaminas:

o Ácido fólico:

El ácido fólico, a veces llamado “folato”, es una vitamina del grupo B (B9) que se encuentra en los vegetales de hojas verdes, como la col y la espinaca, cereales integrales, los folatos son muy sensibles a la cocción, por ello debe potenciarse el consumo de fruta (cítricos, kiwis ,fresas, melones) y especialmente de verduras crudas. Se atribuye a esta vitamina un papel importante en la prevención de la anemia megaloblástica, igualmente su deficiencia está relacionada con partos prematuros, abortos espontáneos, bajo peso de los neonatos y defectos serios en el tubo neural (defecto de nacimiento que involucra el desarrollo incompleto del cerebro y la médula espinal).

o Vitamina B6:

Algunas depresiones durante el embarazo se han relacionado con deficiencias de esta vitamina. Las fuentes de mayor contenido de vitamina B6 son la carne de vaca, pollo, pescado, hígado, levadura, huevos, harina integral, arroz integral, garbanzos, lentejas, espinaca, patata, nueces, avellanas.

o Vitamina C:

La fuente de mayor contenido de vitamina C son los cítricos (naranja, mandarina, pomelo y limón). También se encuentra en otras frutas como tomate, frambuesa, mango y en hortalizas como patata, remolacha, repollo, coliflor, brócoli, espinaca, perejil y pimiento crudo siempre que no produzcan malestar digestivo.

o Vitamina D:

Es necesaria para el equilibrio del calcio durante el embarazo. Su carencia se relaciona con hipocalcemias neonatales y con hipoplasia del esmalte.
Además en la madre influye en la formación prematura de caries dentales por reajustes de calcio.
Las fuentes de mayor contenido de vitamina D son los pescados como el salmón, atún, caballa y arenque. También se encuentra en la leche, levadura y en la yema de huevo entre otros.

Minerales:

o Calcio y fósforo:

La unión de calcio y fósforo (fosfato cálcico) formará los huesos del feto y posteriormente los dientes del recién nacido.
Las necesidades de calcio aumentan en el embarazo, al mismo tiempo que se duplica su absorción. Un litro de leche contiene alrededor de 1250mg de calcio, siendo éstos los requerimientos estimados al día.

Las mujeres embarazadas con intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche) o alergia a la caseína (proteína de la leche) que no tomen las raciones suficientes de lácteos, deben complementar su dieta con otros alimentos ricos en calcio. Los derivados de soja enriquecidos (batido de soja, tofu…), pescados de los que se come la espina (sardinas en lata, boquerones…), son alimentos ricos en este mineral y también los frutos secos y sus extractos (leche de almendras), aunque la absorción de calcio de estos últimos no es tan efectiva.

El fósforo lo contienen en abundancia productos marinos (atún y sardinas especialmente), la carne de res, las aves, las judías secas, las nueces y los cereales.

o Hierro:

Contribuye a la formación de la sangre del feto y al propio incremento del volumen eritrocitario de la madre.
La fuente de mayor contenido de hierro son las carnes rojas, el pollo, sardinas, ostras, mejillones, siendo el hígado el que posee la mayor concentración. También se encuentra en higos, en la yema de huevo, las legumbres, vegetales y granos, como por ejemplo lentejas, nueces, almendras, acelga, espinaca y tomate, pero una clase de hierro que no es de muy buena absorción y en menor cantidad.

En las mismas comidas debería incluirse un alimento rico en vitamina C, puesto que favorece la absorción del hierro no hemo (hierro que se encuentra en alimentos vegetales).También debería moderarse el consumo de té y café en las comidas principales, porque son potentes inhibidores de la absorción de hierro.

o Zinc:

El zinc es un mineral que es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema reproductivo y el desarrollo fetal.
La fuentes con mayor contenido de zinc son las carnes rojas, el hígado y los cereales fortificados. También se encuentra en pescados, crustáceos, mariscos, yema de huevo, leche, remolacha, lechuga, coles, zanahoria, tomate, champiñón, espinaca y naranja.

o Magnesio:

Interviene en la generación y reparación de tejidos. Las deficiencias de magnesio se asocian a mayor riesgo de preemclampsia ,eclampsia, mortalidad infantil y malformaciones congénitas.

La fuente con mayor contenido de magnesio son las nueces, avellanas, almendras, castañas, semillas de girasol, soja, cacao, cereales enteros, patata, zanahoria, remolacha, espinaca, legumbres y mariscos.

o Flúor:

Parece que el flúor ejerce una especial influencia tanto en la formación de la dentición primaria como la resistencia a la caries que tendrá dentición permanente del niño.
Los alimentos que contienen flúor poseen muy poca cantidad. Se encuentra en las infusiones de té, espinaca, cebada, trigo, maíz, arroz, soja, uva, manzana, patata, espárragos, tomate, rábano y pescado.

o Yodo:

Evita efectos nocivos en el cerebro del bebé, aborto espontáneo, mortalidad fetal tardía y muerte materna. La fuentes con mayor contenido de yodo es la sal yodada, los pescados, mariscos y vegetales, entre otros.

CUIDADOS DE LOS SENOS EN LA MUJER QUE ESTA DANDO EL PECHO

A menudo , las mujeres que están dando el pecho,sufren grietas en los pezones, pequeñas herisas en la piel muy  dolorosas, especialmente cuando el bebé mama.

Con esta simple receta se consigue prevenir  la aparición de grietas y evitar estas molestias.

INGREDIENTES:

  • HIPERICO
  • ACEITE DE OLIVA

PREPARACIÓN

Introducir en un frasquito de cristal una pequeña cantidad de hipérico(un tercio del frasco)

Cubrir el hipérico con aceite de oliva virgen de primera presión y tapar el fraco con un corcho.

Hervir  al baño María a fuego lento durante dos horas.Reposar en maceración 9 dias en un lugar fresco y seco.AGITAR CADA DÍA.

FORMA DE USARLO:

Apliccar  a partir de séptimo mes de embarazo, dos o tres veces la día, untando y dando un masaje en el pezón la la aureola mamaria.




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